07/03/2020 Memelandia.

Los 4 Ases Liquida!

Así como Hayek en los 70' estaba dispuesto a ceder democracia a cambio de libre mercado, el votante de la tercera ola del neoliberalismo está dispuesto a ceder su propio nivel de vida a cambio del sufrimiento de aquellos grupos construidos como sujetos odiables. Por ello, el odio no es un simple sentimiento individual, sino, más bien, un dispositivo político que su lenta, pero profunda inoculación garantiza el triunfo político de quienes jamás ganarían elecciones con las tradicionales promesas de igualdad, trabajo, educación y salud.

En otras palabras, el triunfo de gobiernos neoliberales no garantizará una vida mejor para sus votantes, pero garantizará una vida peor para aquellos a quienes odia

(Extraído de LA TINTA: El odio como dispositivo político)